- ¡Rosa!
- Miguel, ¿Qué haces aquí?
- Hacía mucho que no nos veíamos.
- No es mi culpa, no sé si te acuerdas, pero fuiste tu quien me dejó.
- Pero...
- Me dejaste tirada, me utilizaste, ni siquiera me querías...
- ¡Si que te quería!
- No lo parecía
- Te quería como a nadie le he querido en la vida
- Menos mal...
- Y... lo sigo haciendo.
- ¿Cómo?
- No me he olvidado ni un segundo de tí.
- ¿Y vienes ahora a decirme esto?
- Sí...
- No me lo creo
- Voy a sincerarme contigo, que ya es hora - hace una pequeña pausa, me agarra una de mis manos, y la coloca entre las suyas. - No he conseguido olvidarme de tí. Me fui porque era lo mejor para los dos, tu no me mereces... Y si no me crees, no sé, sigo recordando perfectamente todo de tí. Que prefieres una bolsa de patatas a una caja de bombones.Que nunca te han gustado los osos de peluche como regalo, que simplemente preferías un simple abrazo. Que no eras demasiado cariñosa, porque te gustaba guardar ese cariño para cuando de verdad se necesitara. Que en la cama siempre tarareas una canción, y que en cambio en la ducha la cantas. Que te encanta poner la música a todo volumen y perder el control. Que cada vez que te espiaba mientras tocabas el piano, veía cómo cerrabas los ojos y lentamente movías la cabeza a la vez de que los suaves pelos de tus brazos desafiaban la gravedad. Que siempre sé que has querido dar clases de baile, aún sabiendo que cada nota te recorría el cuerpo mientras que éste respondía con un movimiento admirable. Que tu eres de esas que prefieres las películas tristes en vez de las de amor, y sé que dormir te parece una perdida de tiempo a pesar de que cuándo empieces no pares, a la misma vez de que mi vista, se clavara en tí. Que no sabes apreciar todo lo que escondes en esos preciosos ojos. Que prefieres ocultar tu rostro pensando que si le muestras todos se reirían de tí, cuando te mirarían y les paralizarías, como hicistes conmigo. Que eres tan especial que prefieres pasear en un día de lluvia, dejando aparcados los de sol. Que te encantaba subir conmigo en la moto, porque a parte de tenerme cerca, podías sentir cómo el aire acariciaba tu cara suavemente. Que siempre te sientes joven a pesar de serlo, y que te gusta vivir la vida cómo si se acabase el mundo al día siguiente. Que eres dos extremos muy fijos, porque apuesto que si se te acerca un señor el color de tus mejillas enrojecería, pero que te puedes subir perfectamente encima de un escenario y volverte loca. Que sé que te gusta cojer la taza del desayuno rodeándola con tus suaves manos, aunque tenga una asa incorporada.... Sé que te sigo queriendo, y que nunca, pero nunca, me podré olvidar de tí bajo ninguna circustancia.

booooonito blog :) te sigoo
ResponderEliminarpasate si qieres
http://return-of-romance.blogspot.com