domingo, 25 de marzo de 2012

No me digas que el límite está en el cielo, cuando hay pisadas en la luna.

Yo no quiero que por San Valentín me regales un libro, ni un peluche, ni un anillo. Yo quiero que me digas te quiero, pero de verdad. Y que no me lo demuestres con regalos, que lo hagas con pequeños detalles. Venir a mi casa sin avisar, mandarme un mensaje por la noche, decirme que soy la más bonita, que después de despedirnos vuelvas corriendo desesperadamente hacia mí y me des el beso más dulce que tus labios hayan nunca dado, con la excusa de que hasta mañana no lo podrás volver a hacer.
Quiero que cuando veas a un amigo tuyo, me lleves de la mano hasta él y me presentes orgulloso de tenerme y feliz de que te tenga. Quiero que toda la gente que pase al lado nuestro tenga envidia, porque saben que nunca tendrán lo que nosotros tenemos. Quiero ser feliz contigo, y que tu lo seas conmigo. Porque ayer era un yo, y ahora es un nosotros para siempre.

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